Chat en vivo

viernes, 29 de marzo de 2019

que hacer con una colmena zanganera



que hacer con una colmena zanganera



Entendiendo la situación. La clave: La inspección.
La inspección del nido de cría es una de las maneras más simples y más precisas de determinar la salud de la colmena, y antes de abrir una colmena, es esencial saber que es lo que se debe buscar dentro de ella para ser capaces de determinar que acciones emprender.

Decíamos que el nido de cría es un gran revelador de la salud, virtudes o problemas que tiene la colmena, pero no debemos caer en el error de atribuir todos los problemas a una reina defectuosa; por ejemplo, el envenenamiento por pesticidas o incluso una mala aplicación de un tratamiento sanitario, puede derivar en problemas de la cría.


No obstante, muchos de los problemas se producen debido a que la reinas han sido dañadas o matadas durante el manejo. La causa de mortalidad de éstas son diversas: vejez, accidente, enfermedades, el tenaz abejaruco…

Por lo tanto, lo primero que debemos comprobar en las inspecciones al colmenar es que haya reina y/o huevos y larvas jóvenes. Y si evidenciamos la falta de reina en la colmena, actuar tan pronto sea posible para evitar males mayores.

Una colmena sin reina, es una colonia huérfana. Si no se atiende a tiempo, algunas abejas obreras, debido a la emergencia, se convertirán en ponedoras desarrollando la habilidad de poner huevos no fecundados que sólo dan lugar a machos. Es lo que conocemos como colmena zanganera, y en muchos casos, los apicultores deberemos entonar el “mea culpa”.

Características de una colmena zanganera.

¿Cómo la identificamos? Estos son los signos que presenta:



Muchos huevos en la misma celda.
Sólo cría de zángano. Muchas en celdas de obrera.
Celdas de obrera operculadas con elevación.
Huevos fuera de la base de la celda.
huevos colmena zanganeracria zanganera colmena

Soluciones.
¿Se puede salvar? Tal vez sí o tal vez no.

Una de las prácticas que se suele hacer es introducir una nueva reina fecundada. La probabilidad de que no sea aceptada es muy elevada. Pero analicémoslo también desde el punto de vista económico, echando números: Si nos sale mal, habremos gastado dinero en la nueva reina, más el correspondiente gasto de envío si la hemos encargado, más el consiguiente gasto en tiempo y combustible del desplazamiento al colmenar… ¿nos conviene arriesgar a perder tiempo y dinero por una colmena así? Hagamos siempre esa reflexión.

No obstante, métodos hay muchos más, uno de ellos el de fusionar para aprovechar la abeja pecoreadora. Nuestro compañero y apicultor Jean-Sébastien Alain nos cuenta cómo lo hace:

“Si la colmena tiene la suficiente población como para “merecer” ser salvada, lo primero que haremos es apartar la colmena unos metros del sitio originario.

Acto seguido cogemos los cuadros donde apreciamos cría y la cepillamos en el suelo , dejando la abeja ponedora fuera de volver a la colonia. 

A continuación podemos coger los cuadros de zángano y repartirlos por diferentes colonias “sanas”. De estas colmenas “sanas” cogeremos cuadros de cría y los pondremos a la colmena en reparación/zanganera: uno de cría abierta del día para permitir a la colonia sacarse una nueva reina y uno o dos de cría cerrada para garantizar el remplazo de obreras nacientes. Si estamos a final de floración deberíamos valorar el reducirla a núcleo hasta nueva floración.

En cambio, si vamos a optar por poner una reina fecundada (que es la opción más eficaz en campaña) deberemos poner 3 cuadros de cría cerrada.

Por último, solo nos queda devolver la colmena a su sitio originario para recoger la abeja de vuelo y seguir su proceso de recuperación por si sola. Debemos tener en cuenta cuando hacemos un enjambre o arreglamos una zanganera en primavera avanzada o verano y lo hacemos con su propia realera , de ir ayudando periódicamente con cría ya que la abeja de verano tiene un menor ciclo de vida y para cuando la abeja estuviera bien fecundada cabria la posibilidad de no haber suficiente abeja para las necesidades de la cría.“

También hay quien aboga por colocarla encima de otra colmena intercalando una hoja de periódico para que se junten cuando la roan. Pero se trata de un manejo muy arriesgado y como antes hemos comentado, todo riesgo se debería valorar.

La apicultura, como siempre decimos, es muy personal y local, en el camino nos encontraremos con opiniones totalmente dispares e igualmente válidas.

En definitiva: estudia todas las posibilidades, comprende los riesgos y elige el camino que más te convenga. En caso de duda o confusión opta por la opción más práctica y segura: Desarmar la colmena, desinfectar y reaprovechar todo el material inerte que sea posible: cera, cuadros, miel…

Y sobretodo APRENDE: las buenas y malas experiencias siempre nos hacen ser mejores apicultores

martes, 26 de marzo de 2019

Cría de abejas reinas: en qué consiste el método doolittle


Cría de abejas reinas: en qué consiste el método doolittle


El sector apícola está cobrando cada vez más protagonismo en cuanto a las técnicas de manejo, valor agregado en la producción, manejo sanitario y cuestiones similares.

Sin embargo, los especialistas buscan concientizar en la sociedad sobre el gran peligro que están viviendo las abejas hoy en día. La cantidad de colmenas esta cayendo en pico desde hace varios años principalmente, por la mortandad de las mismas debido a muchas cuestiones pero más que nada, a la disminución de la oferta floral, problemas de sanidad, intoxicaciones con productos químicos y mal manejo en general del colmenar

MÁS INFORMACIÓN
“Si los agarro acá los acabo”, dijo un productor que perdió 10 animales por abigeato en 45 días
Ya son incontables los casos de los productores damnificados por los actos de cuatrerismo. Esta vez, le tocó un productor de Entre Ríos quien declaró: "Te cansa que sean siempre las mismas personas y los jueces miren para otro lado".

Energía casera y accesible: guía para fabricar tu propio panel solar
Infocampo trae información sobre cómo armar un panel solar para tu hogar, mirá el paso a paso y qué materiales necesitas.

En este marco, el Agrónomo Sergio Iglesias, responsable de Ecolabbee, un laboratorio que se dedica a la crianza intensiva de abejas reinas conversó con Infocampo y dio a conocer uno de sus métodos para criar abejas reinas: el corazón de la colmena.

LA ABEJA REINA
Este ejemplar es de vital importancia ya que es la única hembra fecundada, por lo que se convierte en el centro y vida de la familia. Si por algún motivo muere, la colonia tendrá que crear otra o de lo contrario desaparecerá.

Su función principal es poner huevos que aseguren la continuidad y supervivencia de la sociedad. Sólo se aparea una vez en la vida, por ello morfológicamente tiene un abdomen tan desarrollado cuya función es la de albergar esperma de varios zánganos durante sus cinco años de vida. El apareamiento será la única vez que salga de la colmena en su vida.





Unos días después del apareamiento, la reina empieza a poner huevos, en el caso de las obreras o las reinas, y óvulos, en el caso de los zánganos.

Una reina joven tiene capacidad para poner entre 2.500 y 3.000 huevos por día. Esta puesta solo se interrumpe cuando las condiciones climatológicas son adversas o si la reina padece alguna enfermedad o es defectuosa por la edad. Asímismo, la viabilidad de fertilidad de una abeja reina es de dos años. El especialista recomienda que, pasado este tiempo, se realice un cambio de abeja reina en la colmena.

LA CRIANZA – MÉTODO DOOLITTLE
La crianza intensiva de abejas reinas se desarrolla mediante algunos métodos, “nosotros, Ecolab Bee utiliza, Método Doolittle” aclara Iglesias.

El método doolittle, consiste en el trasvase de larvas de menos de 1 día de nacidas a unas cúpulas que simulan a las celdas reales. Estas pueden ser de cera o de plástico. Van adheridas a unos listones llamados barras y estas en un bastidor denominado “Cuadro Técnico” o “Porta cúpulas”.

Los elementos que se utilizan son los siguientes:


O Copa celdas
O Bastidor porta copas
O Aguja de traslarve
O Jaula para reinas
O Candy (miel con azúcar impalpable)

Una vez que el panal con las larvas de la edad adecuada hayan sido seleccionadas, hay que llevarlo al sitio donde vaya a realizarse el traslarve. Es importante que este lugar tenga una temperatura cálida y una elevada humedad.





El traslarve, es el paso o transferencia de una larva de una celdilla de un panal, a una copa celda artificial en la que se ha colocado una gota de una mezcla de jalea real y agua destilada.





“El diámetro de las copa-celdas debe ser similar al de celdas reales naturales, o sea aproximadamente 8 a 9 mm. También la profundidad de las copas debe tener esta medida. El fondo de las celdas debe ser redondeado y bien liso” indicó el apicultor.




Luego, las copa-celdas artificiales se pegan a una tira de madera en número de 10 a 15 y se instalan dos o tres de estas tiras en un bastidor de medidas estándar. “Hay que dejar un espacio de 2 a 2.5 cm entre las copas, luego se coloca el marco ya con las larvas trasplantadas en las copas en el interior de una colmena huérfana sin reina” acalaró. Estas colmenas sirven para desarrollar y/o incubar celdas reales.

Por otro lado en simultáneo, hay que tener una colmena iniciadora huérfana de reina durante 6 días a fin de que en ella no exista ninguna larva de menos de 3 días que pueda convertirse en reina. Es elemental que esta colmena tenga una muy buena población de abejas, abundante provisión de miel o sea alimento, y tener panales nuevos o de poco uso.


Por último, las abejas reinas se colocan en jaulitas individuales y estas en un contenedor con abejas nodrizas o bien en jaulitas junto a abejas nodrizas, ambas con abastecimiento de candy como alimento básico hasta que lleguen a la colmena.




ZÁNGANOS
“El aprovechamiento de vigor hibrido de zánganos provenientes de enjambres naturales con características genotípicas de rasgos italianos y criollos, alta producción y mansedumbre se combinan con nuestras abejas reinas seleccionadas, obteniendo así , abejas fecundadas con un genotipo adecuado , que en su descendencia muestran los caracteres de la selección natural” destacó el agrónomo.

IMPORTANTE
Preservar los ecotipos locales de abejas meliferas.
Evitar los efectos letales de la endocria (consanguineidad).
Obtención de abejas hibridas a través del cruzamiento de abejas locales del bosque nativo, ecoregion libre de contaminación.
Selección de abejas resistentes a enfermedades.
Trazabilidad en todo el estadio de producción.

polinizacion de las abejas

importancia de las abejas


Las abejas desempeñan un papel importante en la polinización de las plantas con flores, y son el principal tipo de polinizador en los ecosistemas que contienen plantas con flores. Las abejas, o bien se centran en la recolección de néctar o en la recolección de polen, en función de la demanda, sobre todo en las especies sociales. Durante la recolección del néctar las abejas pueden lograr la polinización, pero las que están reuniendo deliberadamente polen son los polinizadores más eficientes. Se estima que un tercio de la alimentación humana depende de la polinización por insectos, la mayoría de los cuales se lleva a cabo por las abejas, especialmente la abeja de la miel doméstica europea. El monocultivo y la disminución masiva de muchas especies de abejas (tanto silvestres como domesticadas)  han causado que apicultores de miel se conviertan en migratorios, para que las abejas puedan concentrarse en áreas que varían estacionalmente, por la alta demanda de polinización.

honey-beeLa mayoría de las abejas llevan una carga electrostática, que ayuda en la adhesión del polen. Las abejas femeninas dejan periódicamente el forrajeo y se acicalan para empacar el polen en la scopa, que está en las piernas en la mayoría de las abejas. Muchas abejas son cazadoras oportunistas, y recolectan el polen de variedad de plantas, mientras que otras recolectan el polen de sólo uno o unos pocos tipos de plantas. Un pequeño número de plantas producen aceites florales nutritivos en lugar de polen, que se recolectan utilizando este tipo de abejas. Un pequeño subgrupo de abejas sin aguijón, llamadas “abejas buitre”, está especializada en la alimentación de carroña, y éstas son las únicas abejas que no utilizan productos vegetales como alimento. El polen y el néctar generalmente se combinan entre sí para formar una “masa “, que es a menudo espesa, pero puede ser firme. Se forma en varias formas (típicamente esferoides), y se almacena en una cámara pequeña (célula), con el huevo depositado sobre la masa. La célula se sella normalmente después de que se coloca el huevo y el adulto y la larva nunca interactúan directamente (un sistema llamado ” aprovisionamiento de masas”).

En Nueva Zelanda, los científicos descubrieron que los tres géneros de abejas nativas han evolucionado para abrir los botones florales del Peraxilla tetrapetala, un muérdago nativo. Los brotes no pueden abrirse, pero son visitados por aves como el pájaro campana, que tuerce la parte superior de la yema madura. Esa acción libera un mecanismo que hace que los pétalos a la primavera de repente se abran, que da acceso al néctar y polen. Sin embargo, al observar a las abejas nativas de la provincia de Canterbury, en la Isla del Sur, los científicos se sorprendieron al ver a las abejas morder la parte superior de los brotes, a continuación, empujaban con sus piernas haciendo estallar las yemas, permitiéndoles recolectar el néctar y el polen, y por lo tanto ayudando en la polinización del muérdago, que está en declive en Nueva Zelanda. En ningún otro lugar del mundo las abejas han demostrado capacidad de abrir las flores explosivas adaptadas para las aves.

Visitar las flores puede ser peligroso. Muchos bichos asesinos y arañas cangrejo se esconden en las flores para capturar a las incautas abejas. Otras abejas son la comida de los pájaros en vuelo. Los insecticidas utilizados en las plantas que florecen matan a muchas abejas, tanto por la intoxicación directa como por la contaminación de su suministro de alimentos. Una reina abeja puede poner 2.000 huevos por día durante la acumulación de primavera, pero también debe poner 1000-1500 huevos por día durante la temporada de búsqueda de alimento, sobre todo para sustituir las bajas diarias, la mayoría de las cuales son trabajadoras que mueren de vejez. Entre las abejas solitarias y primitivamente sociales, sin embargo, la reproducción y curso de vida se encuentra entre los más bajos de todos los insectos, ya que es común para las hembras de tales especies producir menos de 25 crías.

El valor de la población de abejas depende en parte de la eficacia de cada una de las abejas, pero también en la propia población. Así, aunque se han encontrado que los abejorros son alrededor de diez polinizadores más eficientes para las cucurbitáceas, la eficiencia total de una colonia de abejas melíferas es mucho mayor, debido al mayor número. Del mismo modo, durante la primavera, las poblaciones de abejorros se limitan a unas pocas flores, y por lo tanto no son polinizadores importantes de fruta temprana.

Disminución de polinizadores

De 1972 a 2006, hubo una reducción dramática en el número de abejas salvajes en los EE.UU., que ahora están casi ausentes. Al mismo tiempo, hubo un significativo descenso, aunque algo gradual, en el número de colonias mantenidas por apicultores. Esta disminución incluye las pérdidas acumuladas de todos los factores, tales como la urbanización, el uso de pesticidas, la tráquea y los ácaros, y que los apicultores se retiran y salen del negocio. Sin embargo, a finales de 2006 y principios de 2007, la tasa de deserción alcanzó nuevas proporciones. Después de varios años de investigación y preocupación, un equipo de científicos publicó un documento en octubre de 2010 diciendo que un nuevo virus, basado en el ADN de los invertebrados o IIV6, y el hongo Nosema ceranae se encontraron en todas las colonias muertas del grupo estudiado. El estudio encontró que la combinación del virus y el Nosema ceraneae fue siempre 100% fatal.

En 2009 algunos informes de los EE.UU. sugirieron que 1/3 de las colonias de abejas de miel no sobrevivieron el invierno, aunque las pérdidas normales de invierno se sabe que son de alrededor del 25%. A finales de mayo de 2012, el gobierno suizo informó que cerca de la mitad de la población de abejas no había sobrevivido el invierno. La causa principal de la disminución se cree que sea el parásito varroa.

Aparte del desorden del colapso de colonias, muchas de las pérdidas fuera de los EE.UU. también se han atribuido a otras causas. Los pesticidas que se usan para tratar semillas, como la clotianidina y imidacloprid, han sido considerados los principales sospechosos. Otras especies de abejas, como las abejas albañil son cada vez más cultivadas y se utilizan para cubrir la necesidad de polinización agrícola.

Los polinizadores nativos incluyen a los abejorros y abejas solitarias, que a menudo sobreviven en refugios en las áreas silvestres, a distancia de la pulverización agrícola, pero aún así pueden ser envenenados en los programas masivos de erradicación de mosquitos, polillas gitanas u otras plagas de insectos. Aunque el uso de plaguicidas sigue siendo una preocupación, el principal problema para las poblaciones de polinizadores silvestres es la pérdida del hábitat rico en flores, de las que dependen para alimentarse. En todo el hemisferio norte, en los últimos 70 años más o menos, hemos visto una intensificación de los sistemas agrícolas, lo que ha disminuido la abundancia y diversidad de flores silvestres.

viernes, 15 de marzo de 2019

abeja africanizada y su origen




LA ABEJA ASESINA: EL CASO QUE CONMOCIONÓ A AMÉRICA


En la década de los 60, la prensa americana se hizo eco de un caso que puso en alerta a medio mundo: la hibridación entre dos abejas de la miel había dado lugar a un nuevo organismo “imparable, agresivo y letal”. La abeja asesina había llegado.

Durante mucho tiempo, este pequeño insecto fue protagonista de múltiples portadas de diarios y revistas, e incluso inspiró algunas películas de terror (como “The Swarm”, de 1978). Pero, ¿en qué momento la ficción superó a la realidad? ¿Qué hay de cierto en esta historia? Te lo explicamos en este artículo.

El origen de las abejas asesinas
Las abejas de la miel más famosas pertenecen a la especie Apis mellifera, la cual se halla ampliamente distribuida por todo el mundo. Todas sus subespecies son originarias de Europa, África y Asia, aunque muchas de ellas (sobre todo las europeas) han sido importadas alrededor del mundo debido a su enorme importancia como polinizadoras y productoras de miel.


Puedes leer más sobre este tema en el post “La vida en familia de las abejas y la apicultura“.

apiario-abejas
La cría de abejas de la miel (apicultura) es una práctica muy extendida en todo el mundo. En América, las abejas de la miel europeas fueron importadas para este mismo fin. Autor: Emma Jane Hogbin Westby, CC en Flickr.
El origen de las abejas asesinas se encuentra en la subespecie A. mellifera scutellata o abeja africana, originaria de África subsahariana y del sudeste de África. A diferencia de las abejas europeas, éstas son muy agresivas. En América, estas abejas hibridaron con abejas de la miel europeas importadas, generando unos híbridos conocidos como abejas africanizadas o brasileñas. Estas abejas híbridas, junto con las abejas africanas originales de la subespecie scutellata y sus descendientes en el continente americano, son las que recibieron el sobrenombre de abejas asesinas.

distribución-abeja_africana
Distribución nativa de la abeja de la miel africana. Fuente: UF/IFAS, Universidad de Florida. Ilustración original de Jane Medley, Universidad de Florida.
¿Cómo y por qué se expandieron?
En los años 50, la importación de abejas europeas a América era una práctica habitual. Sin embargo, mientras que la apicultura funcionaba bien en los EUA, en Sudamérica el rendimiento era bajo debido a la inadaptación de las abejas al clima tropical. Así fue como en el año 1956, el científico brasileño Warwick Kerr propuso la importación de abejas de la miel africanas a Sudamérica, pues sus requerimientos climáticos encajaban perfectamente con el clima de Brasil; aun así, quedaba pendiente solucionar el problema de la agresividad. La idea del Dr. Kerr era obtener una variedad dócil que fuese productiva en climas tropicales mediante la selección artificial y el cruzamiento de abejas africanas y europeas.


Todo habría sido un éxito si no fuera porque algunas abejas experimentales se escaparon durante el proyecto, formando rápidamente nuevas colonias en la naturaleza e hibridándose con abejas europeas (salvajes y en apiarios), dando lugar a las ya mencionadas abejas africanizadas, más agresivas y menos productivas de lo que Kerr esperaba obtener.

Actualmente, estas abejas se encuentran distribuidas por todo el continente americano. En EUA, su límite se halla en los estados sureños, pues su origen tropical frenó su avance hacia el norte.

dispersión-abeja_asesina

El avance de la abeja asesina por el continente americano fue rápido, llegando incluso a los estados sureños de los EUA. Fuente de la imagen: Harvard University Press (86).
Las abejas asesinas de cerca

Morfología



Uno de los problemas a los que se enfrentaban los apicultores era diferenciar a las abejas europeas de las africanas y africanizadas, pues son prácticamente idénticas a simple vista. Sin embargo, su estudio ha permitido constatar dos diferencias: tanto africanas como africanizadas son ligeramente más pequeñas (aprox. 10%) y sensiblemente más oscuras que las europeas. La mala noticia es que aún siguen siendo necesarios análisis morfométricos para diferenciarlas correctamente, sobre todo cuando los genes africanos están más diluidos.


Comportamiento
Las abejas africanas presentan diferencias en determinados rasgos de su comportamiento que las hacen potencialmente más peligrosas que sus parientes europeas:

Más agresivas. La exposición a diferentes presiones ambientales en su hábitat de origen podría ser la causa de esta diferencia: en Europa, tradicionalmente se han seleccionado y criado variedades dóciles y fáciles de gestionar, mientras que en África es habitual la recolección directa de los panales salvajes. Esta práctica, más la presencia de enemigos naturales, podría haber seleccionado individuos con una mayor capacidad para defender el nido.
Ataque masivo. Mientras que las europeas atacan en números no superiores a 10-20 individuos, las africanas lo hacen en grupos de centenares, pudiendo causar entre 100-1000 picadas. Existen evidencias de la producción de feromonas durante el ataque que incitarían a otros individuos a unirse. Por otro lado, el territorio que defienden alrededor del nido es muy superior y el nivel de estímulo que necesitan para iniciar un ataque es más bajo.
1283


Los casos de ataques masivos de abejas africanas y africanizadas son poco frecuentes, pero impactantes. Arriba, el granjero Lamar LaCaze fue atacado por una colonia de 70.000 abejas que se había instalado dentro de un antiguo calentador de agua (Fuente: Inside Edition). Abajo, el caso del escalador Robert Mackley, el cual fue atacado durante más de 3 horas cuando quedó atrapado mientras efectuaba una ascensión; recibió alrededor de 1500 picadas (Fuente: Phoenix New Times; autor: Robert Mackley).
Facilidad para formar enjambres. Las colonias de abejas europeas forman enjambres (cuando unas cuantas abejas parten con la abeja reina para formar una nueva colonia) de 1 a 3 veces al año, mientras que las abejas africanas pueden llegar a formarlos hasta 10 veces al año, más aún si se sienten amenazadas.
eixam_abella-assassina

Selección del lugar de nidificación. Las abejas africanas son poco selectivas a la hora de escoger un lugar donde nidificar, de manera que pueden encontrarse en una gran variedad de espacios, sobre todo pequeños: cañerías, cubos de la basura, grietas de edificios, agujeros en el suelo, etc.


Usurpación de nidos de abejas europeas. Este es, posiblemente, uno de los aspectos más curiosos de su comportamiento. El proceso tiene lugar muy sutilmente: las obreras de un enjambre de abejas africanas que aterriza en el nido de una colonia de abejas europeas empiezan a intercambiar comida y feromonas con las obreras europeas; de esta manera, las abejas europeas dejan de verlas como intrusas y las adoptan dentro de la colmena. De pronto, en algún momento del proceso la reina europea muere y es sustituida por la reina africana. Así, las abejas europeas son sustituidas por abejas africanas y sus híbridos.
Biología
Aunque la biología reproductiva y el desarrollo de las abejas de la miel es muy parecido, hay algunos rasgos de las africanas que les confieren ciertas ventajas adaptativas respecto a las europeas, hecho que en buena parte explicaría el éxito de su dispersión:

Mayor producción de machos haploides por partenogénesis (zánganos). Éstos forman grandes nubes durante el vuelo reproductor que superan con creces los de los machos europeos. Así, la probabilidad de que las reinas europeas entren en contacto y copulen con machos africanos es muy superior, hecho que favorece a los genes de la subespecie africana.
Desarrollo rápido. Las colonias crecen y se dispersan rápidamente.
Mayor resistencia a patógenos y parásitos. Por ejemplo, a la varroa, al escarabajo de las colmenas Aethina tumida o a las bacterias del género Paenabacilis, los cuales han acabado con muchas poblaciones de abejas europeas en América.

La forma cómo se expresan todos estos caracteres en las abejas híbridas varía en función de la proporción de genes europeos y africanos que presenten, hecho que depende de la distancia al foco original de dispersión. Así, en EUA los híbridos son genéticamente más cercanos a las europeas y generalmente resultan menos agresivos.

¿Son realmente un riesgo para la salud pública?
Tanto el número de picadas que reciben sus víctimas (provocando reacciones anafilácticas incluso en personas no alérgicas), como la ferocidad de su ataque, su gran versatilidad a la hora de escoger un lugar donde nidificar (propiciando su proximidad a zonas urbanas) y su sensibilidad ante cualquier movimiento, ruido o vibración (pudiendo desencadenar la formación de enjambres), son motivos suficientes para considerarlas un peligro para la salud pública.

Sin embargo, los casos más alarmantes de ataques masivos suelen ser hechos aislados, y lo que realmente preocupa a nivel de salud pública son los grupos de riesgo (niños, personas grandes y enfermas o incapacitadas) y los animales domésticos, los cuales tendrían más dificultades para huir y sobrevivir a un ataque, aunque éste no fuera masivo.

A pesar del riesgo potencial que suponen, actualmente la situación está muy controlada gracias a que su estudio y seguimiento han permitido poner en marcha diferentes medidas para tener un buen control de sus poblaciones e, incluso, sacarles provecho. Por ejemplo, en Centro y Sudamérica hace años que las crían para producir miel y polinizar conreos, habiéndose convertido en grandes productores a escala mundial. Para ello, aplican medidas de gestión de los nidos algo diferentes, como dejar que se desarrolle una única colonia por colmena.


.          .          .
Aunque la “abeja asesina” pueda resultar peligrosa dado el caso, no debería considerársela un mal mayor dada la enorme cantidad de información y control que existe actualmente sobre sus poblaciones. Sin embargo, una vez más se demuestra que la interacción del ser humano en los ecosistemas y la introducción de especies no nativas puede jugar malas pasadas…

la alimentación suplementaria y energética de las abejas



Es ampliamente aceptado el hecho de que la abeja necesita el néctar y el polen para sobrevivir y desarrollarse. Sin embargo, hay situaciones en las que los recursos naturales de néctar faltan y entonces aparece la necesidad de las intervenciones adicionales de la alimentación con carbohidratos. Estas alimentaciones suplementarias deben tener una meta clara y según ésta se puede decidir cuándo y cómo se pueden hacer estas alimentaciones.

Como principios generales, la administración del azúcar en altas concentraciones (azúcar granulada, tortas de azúcar, jarabe 2:1, jarabe 5:3 e incluso jarabe 3:2) se indican en las alimentaciones suplementarias, ellas no tienen un impacto estimulativo importante sobre la familia. Los jarabes con una menor concentración de sacarosa (como es el jarabe de azúcar y agua en una proporción de 1:1, es decir una concentración de 50%) ayudan a estimular la familia y por lo tanto a acelerar su desarrollo.

A continuación les propongo una presentación de los más comunes ejemplos concretos de metas que se pueden proponer para las alimentaciones suplementarias de carbohidratos, como también las soluciones de alimentación recomendadas para cumplirlas.

1. Completar las reservas para invernación
Se recomienda que se use solución de azúcar y agua en una proporción de 2:1 es decir 67% concentración de sacarosa. La adición para la invernación se suele hacer mediante alimentaciones en grandes cantidades (3-4 litros por administración), pero obviamente se deben relacionar con el poder de la familia o del enjambre. Como la solución de azúcar y agua en proporción de 2:1 es una solución saturada, la disolución del azúcar se hará bastante difícil y entonces muchas veces se prefiere una solución en proporción azúcar/agua 5:3 o 3:2. Yo creo que estas son opciones igualmente buenas si la adición no se hace demasiado tarde. De lo contrario, el exceso de humedad hace que la abeja opercule más difícil las reservas y que de esta manera aparezcan los riesgos ya conocidos: la fermentación del jarabe en los panales que puede llevar a la aparición de la disentería. A continuación, encontrará algunos números que lo ayuden a calcular las cantidades si prepara jarabe 2:1.

Agua (litros)      Azúcar (kg)         Jarabe (litros)
1                              2                     2.26
10                            20                   22.6
100                          200                 226
2                              4                     4.52
20                            40                  45.2
200                          400                452
Jarabe (litros)   Agua (litros)      Azúcar (kg)
10                        4.46                    8.9
20                        8.85                    17.7
50                        22.1                    44.2
100                      44.2                    88.4
200                      88.4                    176.8
1000                    442                     884
2. Estimular las familias en la primavera o en las temporadas largas sin cosechas (para mantener la cría y la población)
Tal como estaba diciendo anteriormente, la estimulación se logra con mayor eficacia con solución diluida de agua y azúcar en una proporción de 1:1. Esta es una discución que quiero desarrollar porque me di cuenta de algo que suele ocurrir a finales de inviernos o a principios de primavera. Se utilizan tortas de azúcar no solo para completar las reservas (aunque esto no debería pasar, es preferible que la alimentación se hiciera con tortas de azúcar si corre el riesgo de quedarse sin alimentos), sino que las tortas de azúcar se usan para estimulación. Existe la idea de que consumiendo torta se aumenta la temperatura del racimo (lo que es cierto, pero no necesariamente beneficioso) y por lo tanto la cría se desarrolla antes de tiempo. Yo creo que el comienzo de poner huevos en las familias o en los enjambres bien organizados (población y alimentación) se hace de forma natural en enero (a más tardar a principios de febrero en los años difíciles) en un ritmo que la familia decide y que es adaptado a sus necesidades y posibilidades. Una vez que empieza poner huevos, la abeja eleva la temperatura del racimo a unos 34 grados y aumenta el consumo de miel.

La miel estimula mucho mejor a la familia que la torta de azúcar, ya que contiene un residuo de polen. Así que yo no veo algún beneficio en la alimentación con torta de azúcar a menos que, de nuevo, se comprueba el peligro del agotamiento de la reserva del otoño. Apoyar el desarrollo de la cría a inicios de primavera o durante los períodos sin cosecha mediante la alimentación energética (tengo que mencionar energética porque en este caso la alimentación proteica es por lo menos igual de importante, voy a detallar esto en los próximos artículos) se hace mejor administrando jarabe 1:1 en cantidades bajas o medias. Durante la primavera, las administraciones se pueden hacer nada más si la temperatura lo permite. No me refiero solamente a la temperatura del día de la administración, sino a un período con temperaturas que permitan la ventilación del jarabe por la abeja. Por lo tanto, introducir una gran cantidad de agua que no podrá ser evaporada, aumenta el riesgo de aparición de la nosemosis, la primavera siendo un período muy delicado en este sentido. Muchas veces no logro explicar las situaciones en las que veo como los apicultores buscan soluciones para reducir la condensación durante el invierno, pero después administran jarabe 1:1 cuando aún hay demasiado bajas temperaturas y luego no comprenden por qué hubo una explosión de los esporas de Nosema.

3. La alimentación suplementaria para estimular la cosecha de polen y la crianza de los zánganos
En ambas situaciones se puede utilizar con éxito el jarabe de azúcar 1:1 en cantidades bajas a moderadas (1-2 litros por semana). Estimular la cosecha de polen tiene, además de la posible utilidad de conseguir polen para mercadeo, también un papel importante durante los períodos finales de temporada activa. Mediante la alimentación durante ese período, se puede conseguir un doble beneficio: se mantiene el desovar de la abeja reina a un buen nivel (para el crecimiento de la población joven de invernar), pero también se asegura el necesario de pan de abejas que se convierte en punto clave en el desarrollo de la próxima primavera.

Mantener la población de zánganos, aunque podría parecer un objetivo de los criadores de abejas reinas, debería ser considerado seriamente también por los que acoplan abejas reinas en el colmenar para sus propias necesidades. Manteniendo una población óptima de zánganos, el acoplamiento se producirá en condiciones mucho mejores. Es más, mediante la alimentación suplementaria se puede estimular la crianza de zánganos en las familias con las mejores cualidades cuando no hay la posibilidad de instalar un colmenar separado para reproducción. Aunque la eficiencia de este método no sea la más alta, es un primer paso práctico en el proceso de selección de la línea paterna.

A continuación hay unos números que le puedan ayudar a calcular las cantidades al preparar el jarabe 1:1.

Agua (litros)      Azúcar (kg)         Jarabe (litros)
1                            1                      1.575
10                          10                    15.75
100                        100                  157.5
2                            2                      3.15
20                          20                    31.5
200                        200                  315


Jarabe (litros)   Agua (litros)      Azúcar (kg)
10                        6.35                 6.35
20                        12.7                 12.7
50                        31.7                 31.7
100                      63.5                 63.5
200                      127                  127
1000                    635                  635

En todos los casos que presentamos, es muy importante escoger el momento en el que se hará la alimentación. Las alimentaciones hechas demasiado tarde o demasiado temprano pueden llevar a resultados no deseados y son una pérdida de tiempo y dinero para el apicultor. Por ejemplo, una adición demasiado tardía de las reservas o una estimulación prematura pueden no traer los beneficios esperados e incluso puede dañar a la abeja. También, la falta de intervenciones en los largos períodos sin cosecha o incluso las intervenciones demasiado tardías en tales situaciones pueden dañar mucho a las familias y a los enjambres. Además de la reducción drástica de la cría y por lo tanto de la población, en los períodos largos sin cosecha baja dramáticamente también el instinto de higiene de la familia, lo que puede llevar a una mayor incidencia de las enfermedades específicas.

Muchas veces se considera que una abeja debería valerse por sí misma durante la temporada activa. La tal teoría naturalista. Aunque la mayoría sean cosas reales, hay límites de esta teoría que la experiencia práctica mostró. Esto sobre todo porque la naturaleza no siempre ofrece las mejores condiciones para el desarrollo de la abeja. Hay un mecanismo normal para limitar el superdesarrollo de ciertas especies y por lo tanto de mantener un equilibrio. No hay que olvidar, que por desgracia tal como decía Randy Oliver, la abeja (y no solo ella) está en constante competencia hace mucho tiempo con el hombre, que para satisfacer sus diversas necesidades cambia sus condiciones de vida (por ejemplo, el uso de insecticidas para aumentar la producción, el uso de los monocultivos, la deforestación para dar paso a construcciones y otras actividades similares). El apicultor profesional no puede simplemente dejar que la naturaleza decida la evolución de sus familias, tal como promueven últimamente varios „naturalistas”. Usando la lógica más elemental, podemos ver que incluso en condiciones naturales ideales, la reproducción de la abeja es limitada por la naturaleza. De otra manera, ¿cómo se explica el hecho de que en un bosque primario la población de abejas sigue constante aunque durante la temporada activa las familias se reproducen naturalmente por enjambres al menos una vez? Y entonces ¿qué más podemos decir de la situación en la que estamos hoy, si las condiciones de vida de las abejas son lejos de lo ideal? Entonces, utilizar las alimentaciones suplementarias en los largos períodos sin cosecha tiene un papel esencial en los resultados buenos.

El momento de estas alimentaciones depende de varios factores (el poder de la familia/del enjambre, el clima, la zona, cosechas etc.) y siempre habrán opiniones diferentes en cuanto al momento ideal para la alimentación. Crear un sistema de alimentaciones adaptado a las necesidades de cada apicultor en cuanto a los períodos mejores para alimentaciones es una de sus mayores responsabilidades porque implica una muy buena información y un poco de experiencia práctica.

En el artículo de hoy, he tratado de simplificar lo más posible y ofrecer informaciones prácticas para ayudar a implementar un sistema confiable de alimentaciones de carbohidratos suplementarias. En esta área, las cosas son muy claras y no deberían complicarlas innecesariamente (las respuestas a las necesidades energéticas de la abeja han sido estudiadas y probadas desde hace mucho tiempo, en total oposición con la situación de la alimentación proteica, donde no hay todavía una evolución continua de las informaciones). Es obvio que los beneficios de las alimentaciones suplementarias son máximas cuando se aseguran ambos recursos, tanto la de carbohidratos, como también la proteica. Justo por eso, en los próximos artículos me voy a referir a los principios y a las fórmulas óptimas de alimentación proteica suplementaria de la abeja que nos ayuden a intervenir de forma más eficiente.

la alimentacion proteica suplementaria de la abeja


alimentación proteica de la abeja

Después de que en los artículos anteriores haya explicado detalladamente las necesidades de la alimentación de hidratos de carbono de la abeja, hoy les propongo un análisis de las necesidades proteicas de ésta. Si el néctar (o el azúcar suplementario) es la fuente principal de energía de la abeja, el polen, por su composición, contribuye con una serie de elementos esenciales al desarrollo normal de la colonia.

Tal como ya nos acostumbramos, en la apicultura hay varias recetas y opciones de sustituir o complementar el polen cuando éste falta o cuando la naturaleza no asegura recursos de alta cualidad. Sin la intención de molestar a alguien, no puedo no observar el hecho de que muchas de ellas muestran un desconocimiento de las nociones más elementales acerca de la composición natural del polen y por lo tanto, de las necesidades reales de la abeja.  Así que vamos a volver a lo básico y veamos lo que contiene el polen para poder comprender cómo complementarlo.

El elemento principal que la abeja consigue después de consumir polen es la proteína. Además de proteínas, el polen tiene una serie de otros elementos, es decir grasas, vitaminas y minerales, todos siendo implicados en el desarrollo exitoso de la familia.

El porcentaje de proteína necesario para la abeja en la alimentación proteica natural demostrado en varios estudios sobre el polen recolectado fue MÍNIMO 20-25% (las fuentes de estos estudios se pueden encontrar al final del artículo). Tenemos también en Rumania un estudio de ICDA en colaboración con el INSTITUTO DE INVESTIGACIONES APÍCOLAS de la Academia de Ciencias Agrícolas de China acerca del desarrollo de nuevas fórmulas de suplementos nutritivos para aumentar la resistencia natural de las colonias de abejas a diversos factores de riesgo en la que una de las conclusiones es exactamente la misma. Los detalles de este estudio los puede encontrar aquí (están en rumano).

Es cierto que la abeja sobrevive también mediante el consumo de polen con una concentración proteica más baja, pero se ha demostrado que la longevidad de las obreras se aumenta mucho cuando tienen la posibilidad de consumir polen con un contenido mayor de proteínas (entre 25% y 30%) a diferencia del caso en el que consumían polen con menos de 20% proteína. La cantidad de cría baja también cuando el polen sólo está disponible con un bajo contenido de proteínas.

Una explicación viene del estudio de D. Anderson publicado en 1997 que mostró que para cada 10 gramos de proteína biodisponible necesaria a la colonia tuvieron que metabolizar 48 gramos de polen con 30% proteína. Para el polen con 20% proteína la misma colonia tuvo que consumir 72 gramos de polen para conseguir los 10 gramos de proteína. Teniendo en cuenta los resultados del estudio, se puede notar que para una familia de abejas, consumir 3 kg de polen con 20% proteínas tiene la misma cantidad proteica que consumir 2 kg de polen con 30% proteína. Entonces, podrá ver la importancia del porcentaje de proteína para disminuir el esfuerzo de la familia de recolectar y metabolizar el polen. También comprendemos el hecho de que la cantidad de polen consumida depende en gran parte de su contenido proteico y no sólo de la área de cría, la población de la familia y también otros factores. Como para un porcentaje medio de proteína del polen la conversión polen:abeja es de 1:1 (es decir para conseguir un kg de abeja se consume 1 kg de polen), el consumo de polen varía mucho dependiendo principalmente de su cualidad y por supuesto de los otros factores enumerados. Esto lleva a una amplia variación de las cantidades anuales de polen consumidas, de 25 a 55 kg cada año. Las últimas investigaciones muestran que esta cantidad es un poco mayor en realidad, porque últimamente no se ha tenido en cuenta el consumo de polen por las abejas jóvenes recién eclosionadas y que necesitan formar su grasa corporal.

Si el porcentaje de proteína sería el único aspecto que se tuviera en cuenta en conseguir un suplemento de proteínas, las cosas no serían para nada complicadas. Pero además del contenido de proteína, un otro elemento clave sería el perfil de aminoácidos necesario para la abeja. Los aminoácidos son componentes de la proteína y su proporción es muy importante. Ya lo había dicho en un artículo anterior, pero voy a volver a decir que después del análisis de varios tipos de polen se comprobó que aunque las cantidades de cada aminoácido identificado hayan variado, su proporción era constante. Por lo tanto, se pudo hacer un perfil de aminoácidos esenciales óptimo para la abeja y que es:

Aminoácido esencial    Necesario abeja (g/16g N)
Treonina             3.0
Valina   4.0
Metionina          1.5
Isoleucina          4.0
Leucina             4.5
Fenilalanina       1.5
Histidina            1.5
Lisina                 3.0
Arginina             3.0
Triptófano          1.0
Medir el nivel de cada aminoácido se hizo parecido a medir el nivel de proteína en bruto de un compuesto, es decir comparando el número de gramos de un aminoácido a 16 gramos de Nitrógeno (Ázoe). Para comprender mejor la importancia de la proporción de aminoácidos, les voy a dar el siguiente ejemplo: cambiando la proporción de isoleucina y valina que es 4:4 a 3:4 llevó a la disminución con 25% de la eficiencia de la utilización de proteínas de un suplemento proteico para abejas. Más importante se vuelve la cantidad total de proteína de un producto proteico adicional, porque es menos probable que la abeja utilice en una proporción de 100% su contenido proteico. Esto sobre todo si no se tiene en cuenta la proporción de aminoácidos ofrecido, por no hablar de la biodisponibilidad de la fuente de proteína.

Además de las proteínas y de los aminoácidos, en conseguir un suplemento del polen, hay que tener en cuenta que éste contiene también grasas. Aunque la importancia de las grasas en la alimentación de las abejas no haya sido estudiada intensivamente, hoy en día es conocido el hecho de que las abejas utilizan una baja cantidad de colesterol para la crianza de la cría. Sin embargo, el bajo porcentaje necesario (0.01% de materia seca) puede ser cubierto por las reservas de las abejas nodrizas. Otras dos conclusiones mucho más importantes resultadas del estudio de la importancia de las grasas para las abejas fueron: la primera de ella es que ciertas grasas del polen son muy atractivas para las abejas y la segunda es que ciertos ácidos grasos tienen un efecto antimicrobiano importante dentro de la familia de abejas.

Si el papel fagoestimulante (atrayente) de las grasas pudo ser comprobado con bastante facilidad (administrando polen y suplementos proteicos con un contenido de grasas diferente se comprobó que se prefieren los productos con un contenido mayor de grasas), sobre su papel antimicrobiano, los datos van evolucionando. Lo que se sabe es que el ácido linoleico inhibe el crecimiento de dos bacterias que pueden producir la loque europea (Melissococcus pluton) y la loque americana (Paenibacillus larvae subsp. larvae).

Otros ácidos grasos (caprílico, láurico, mirístico) también mostraron propiedades antimicrobianas. Es decir que agregando grasas como el aceite de canola o de maíz en los suplementos proteicos puede ayudar a conseguir un efecto antibacteriano significativo. Sin embargo, no debe haber una sobredosis porque, como en muchos otros casos, el exceso no trae algo bueno, sino todo lo contrario. En este sentido, Rob Manning mostró que superar un nivel de 6% en el caso del ácido linoleico en la alimentación de las abejas llevó a restringir la cría.

El último aspecto que se tiene en cuenta es el de las vitaminas y de los minerales necesarios para la abeja. Hay muy pocos estudios que traigan pruebas concluyentes acerca de las necesidades de la abeja de vitaminas y minerales. Ya sabemos que para la mayoría de los insectos, las vitaminas del grupo B son necesarias y por lo tanto, se supone que esto es cierto en el caso de la abeja también.

Lo que es seguro es que agregar minerales en los suplementos proteicos, aumentarán el contenido de ceniza de éstas (la ceniza es el residuo que se queda después de quemar a 180 grados Celsius). El polen tiene entre 2 y 4% contenido de ceniza dependiendo de la fuenta de la que procede. Las altas concentraciones de minerales en el polen o en los suplementos llevaron a una disminución de la área de cría. La opción ideal es considerada la que tiene un contenido de ceniza inferior o igual a 2%. Todos los componentes de una torta proteica normal ya contienen vitaminas y minerales, es decir ceniza. Así que, mucho cuidado cuando agrega un montón de suplementos que contienen vitaminas y minerales queriendo ayudar a la abeja y a aumentar la área de cría. Lo única que logrará será aumentar el contenido de ceniza y el efecto será todo lo contrario. El mismo efecto ocurre si añade estos suplementos en el jarabe de azúcar. No voy a detallar aquí, pero voy a decir brevemente que aunque fueran necesarias, todas estas vitaminas y minerales de varios suplementos tendrían que estar presentes de una forma biodisponible para que puedan ser usados por la abeja. Cualquier residuo añadido que es de más, hará que el producto final sea cada vez más difícil de digerir y esto es contrario a un principio esencial: los productos ofrecidos como suplemento tienen que ser fácilmente digeridos por la abeja y que no contengan sustancias tóxicas para ellas.

Estas informaciones tendrían que ser conocidas antes de concebir un suplemento proteico para las abejas. A menudo, nos dejamos llevar por buenas intenciones, pero sin estar correctamente informados y por nuestras intervenciones dañamos a las abejas. Es también el caso de los suplementos proteicos. Lo dije y lo voy a repetir siempre, si no estamos seguros de que por nuestra intervención traemos ventajas, es mejor no intervenir.

Ya hemos presentado anteriormente una fórmula de suplemento proteico que tenga en cuenta todas las necesidades de la abeja. Es obvio que no puede sustituir el polen sino sólo completarlo en los períodos cuando falta en la naturaleza u, ojo,en los períodos en los que este es de baja cualidad (contenido proteico bajo, proporción de aminoácidos desequilibrado). Anteriormente, hemos visto que la disponibilidad del polen no necesariamente significa satisfacer las necesidades nutricionales de la abeja. Un ejemplo de esto sería el polen de girasol. De hecho, justo la cualidad de este polen es una de las causas de las despoblaciones masivas después de la cosecha de girasol, además de los neonicotinoides y otros elementos que causan estrés a la colonia. Sobre este tema voy a detallar en los próximos artículos.

Finalmente, les voy a presentar algunos tipos de polen que están también en nuestro país para poder evaluar su utilidad:

Colza
Proteína en bruto: 22.8%, 26.1%, 23.8%, 23.6% (4 fuentes analizadas) | Grasas: 7.3%, 6.9%, 1.8%, 6.8%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
4.9          5.1          2.3          7             4.6          4.3          8.2          2.1          5.1          -
5.1          5.6          2.3          7.6          4.5          4             8.5          2.7          4.8          -
3.9          5.2          2             6.6          3.8          3.8          5.6          2.5          6.3          -
5             5.5          2.5          7.2          5             4.5          8.3          2.2          5.1          -
Girasol
Proteína en bruto: 13.8%, 12.9% (2 fuentes analizadas) | Grasas: 1.4%, 1.1%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
4             4.6          2.2          6.6          4.3          3.7          5.8          4.6          3.7          -
4.1          4.6          1.8          6.4          4             3.6          6.2          4.8          4             -
Lavanda
Proteína en bruto: 19.4% (una fuente analizada) | Grasas: 2.9%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
4.2          4.5          2.2          6             3.6          4.1          6.4          3.7          4.3          -
Alfalfa
Proteína en bruto: 20%, 24.1% (2 fuentes analizadas)
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
3.6          4             1.6          5.4          3.1          3.3          5.5          2.9          5.2          1.4
3.3          3.3          1.4          5             2.7          3.1          5.6          3.2          4.5          1.6
Zarzamora
Proteína en bruto: 14.8%, 20% (2 fuentes analizadas)
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
3.1          4.8          1.5          6.5          4.1          4.5          8.5          -              7.4          -
4.4          5.4          2.3          7.3          4.6          4.6          6.3          2.6          5.2          0.9
Mostaza silvestre
Proteína en bruto: 22%, 22.3%, 22.4% (3 fuentes analizadas) | Grasas: 5.7%, 6.4%, 5.4%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
5.1          5.3          2.4          7.3          4.9          4.5          8.7          2.3          5.3          -
4.2          3.3          2.8          5.6          3.1          3.2          5.8          1.8          4.1          -
4.7          5.7          2.6          7.2          5.3          4.2          8.1          2.7          5             -
Trébol
Proteína en bruto: 25.9%, 22.5%, 22.6%, 23.1%, 24.9%, 25.4%, 25.1%, 25.6%, 24.7% (9 fuentes analizadas) | Grasas: 2.5%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
4.6          5.3          2.2          7             4.4          4.3          5.9          2.5          4.7          -
3.2          2.7          1.4          5.1          2.3          3.3          5.1          2.3          3.5          -
3.8          3.1          1.8          5.9          2.6          3.6          5.6          4.2          4.6          -
3.6          2.9          1.7          5.5          2.4          3.4          5.4          4.2          5.1          -
3             2.3          1.5          4.6          1.9          2.9          4.9          3.9          4.3          -
4.3          3.5          2             6.8          3.1          4.3          7.6          4.1          3.4          -
4.1          4.5          1.5          13.5       5.7          5             2.7          -              7.3          -
4.3          4.6          1.8          13.1       5.7          4.6          2.8          -              8             -
4.3          5.3          2.1          6.9          4.6          4.6          5.5          2.6          4.2          -
Arándano
Proteína en bruto: 13.9% (una fuente analizada) | Grasas: 2.04%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
3.8          5.4          2.3          6.7          4.7          3.5          6.4          2             5.6          -
Maíz
Proteína en bruto: 14.9% (una fuente analizada) | Grasas: 1.8%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
5.1          5.9          1.6          6.8          4.8          3.8          5.6          1.9          4.7          -
Peral
Proteína en bruto: 26.2% (una fuente analizada) | Grasas: 1.8%
Aminoácidos:

Thr         Val         Met       Leu        Iso          Phe        Lys         His         Arg         Try
4.4          5.4          2.4          6.9          4.1          4.2          6.4          2.6          4.8          -

Bibliografía:

Haydak, MH; Dietz, A (1972). Cholesterol, pantothenic acid, pyridoxine and thiamine
requirements of honeybees for brood rearing. Journal of Apicultural Research. 1(2):
105–109.
Herbert, EWJ (1979). A new ash mixture for honeybees maintained on a synthetic diet.
Journal of Apiculture Research. 18(2): 144-147.
Herbert, EW Jr; Shimanuki, H (1977). Brood-rearing capacity of caged honey bees fed
synthetic diets. Journal of Apicultural Research. 16(3): 150-153.
Kleinschmidt, G; Kondos, A (1976). The influence of crude protein levels on colony
production. The Australasian Beekeeper. 78(2): 36-39.
Kleinschmidt, G; Kondos, A (1977). The effect of dietary protein on colony performance.
Proceedings of the 26th International Apicultural Congress, Adelaide 357-361.
Kleinschmidt, G; Kondos, A (1979). Colony management for low quality pollens. The Australasian Beekeeper. 81: 5-6.
Kleinschmidt, GJ (1984). Nutritional management of colonies on the basis of body protein of
bees. Honeybee Research and Development Council. Project No. QAC–1H.
Doug Somerville – Fat bess, skinny bees

Entrada destacada

UNA BREVE MIRADA A LA APICULTURA COLOMBIANA

Colombia es un país privilegiado para innumerables actividades productivas, generadoras de riqueza, y si hablamos de economía agrícola, ...